Será el primer hotel de cinco estrellas de la ciudad y contará con 60 habitaciones, de las que cuatro estarán totalmente equipadas para minusválidos, y seis suites El Gran Casino de Extremadura cumplió ayer su primer mes desde que abrió sus puertas con una concurrida fiesta.
El Hotel del Gran Casino Extremadura, de la cadena NH Hoteles, abrirá sus puertas el próximo 5 de septiembre. Lo hace un mes después de la apertura de las salas de juego, porque «quiere abrir con sus cinco estrellas» y tener todas las instalaciones y servicios que esta categoría conlleva, explicó ayer a HOY el encargado de las Relaciones Externas del complejo de ocio, Juan Parejo. Ahora, los técnicos se afanan en ultimar los detalles y la zona de Spa.
Todas las habitaciones disponen de tecnología Wi-Fi para conectarse a Internet sin cables, mini-bar, almohadas a la carta y servicios de habitaciones, así como una zona de fitness con Spa de 110 metros cuadrados y dos plantas para aparcamiento en los sótanos del edificio. El hotel ya tiene congresos, bodas y convenciones contratadas hasta el próximo diciembre, según Parejo.
Los responsables del complejo esperan que una vez que el hotel reciba a sus primeros huéspedes se animen las salas de juego y sus clientes aprovechen todas las prestaciones del complejo. El hotel emplea parte de sus paredes en mostrar las obras de artistas locales, como es el caso de la exposición temporal que se encuentra en la entrada del edificio y que pertenece al pintor Borja Pinilla.
Además de las habitaciones, las instalaciones del hotel y las salas de juego, el complejo cuenta con un centro de negocios en la segunda planta. Este centro está formado por cinco salones independientes para reuniones y una gran sala acristalada, que puede dividirse según las necesidades.
El Gran Casino de Extremadura cumplió ayer su primer mes en funcionamiento y, según Parejo, «ha superado las expectativas en un treinta por ciento». La media de asistencia los fines de semana, sobre todo los sábados, se sitúa en las 1.500 personas en la sala de bingo y otras novecientas en la sala de juegos. Incluso, las colas para acceder al Bingo han llegado a alcanzar el hall del hotel, recuerda el portavoz del Casino. Los días laborables, también se llenan las salas. A las once de la mañana, el bingo comienza a recibir a sus primeros jugadores hasta que cierra sus puertas a las cuatro de la mañana, mientras que el Casino retrasa la apertura hasta las cuatro de la tarde y el cierre a las cinco de la madrugada. Aquí, los jugadores se decantan más por las seis ruletas francesa y americana, las dos mesas de Póquer sin descarte y las tres de Black Jack, así como por las 75 «slots machines» (máquinas tragaperras). A partir de 2,5 euros, los clientes apuestan en la Ruleta Americana, que concentra el interés de los jugadores a todas horas, y que puede multiplicar la apuesta hasta 33 veces. Sin embargo, la mesa de la Bacarrá está casi solitaria hasta altas horas de la noche. Lo cuantioso de la mínima apuesta, 500 euros, reserva este juego de naipes para las fuertes emociones de las últimas horas.