La Justicia federal ha resuelto la clausura de once salas de bingo a causa de las irregularidades con las que funcionaban. El pasado viernes se llevó a cabo el cumplimiento de la orden a cargo de policías federales y diez oficiales de la justicia.
De acuerdo a la información que se ha otorgado, estos bingos se encontraban en actividad incumpliendo una decisión judicial que les había indicado que debían permanecer cerrados.
Máquinas tragaperras y algunos otros artículos del equipamiento utilizado para los juego de azar han sido retirados de las salas de bingo. La operación ha sido llamada “Desobediencia Judicial” y tomó por sorpresa tanto a los empleados como a los clientes de los locales. No se realizaron detenciones de personas ya que no ocurrieron resistencias y no había orden de prisión para los propietarios.